Servicio Militar en Canarias...Capítulo 4

Francmi08
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Los días en el R.I.C. 50 a partir de la quinta salida campestre, no eran nada fáciles de pasar. Todos los días a las 06'30 a.m. sonaba la corneta desde la esquina de la 4ª Compañía. Saltábamos de las literas y nos vestíamos en 3 minutos para salir a "todo gas" a la puerta de la Cía., donde ya estaba el suboficial de semana dispuesto a pasar lista. Una vez hecho esto, tocaba el aseo personal y después al comedor, donde nos esperaba el desayuno (café con leche, bollos, mantequilla y mermelada) .
Acabado el desayuno se formaba en la puerta de la Cía., para salir con destino a "LAS COLORADAS", unos días andando y otros a paso ligero, dependiendo del humor de los mandos, donde daba comienzo la instrucción diaria, comenzando por una tabla de gimnasia de una media hora de duración. Sobre las 10'00 de la mañana tomábamos el mini-bocata de fiambre (dos lonchas de mortadela era lo más habitual) acompañado de agua o "pepsi", para seguir con ejercicios de combate, barrigazos, reptar, pista americana, saltar de los "jeep" en marcha, etc. (y todo ello y durante todo el tiempo que duró la mili sin dejarnos bajar las mangas del uniforme de faena), así hasta las 13'00 h., que formábamos para bajar al Regimiento a paso ligero, con mochila de combate, casco y cetme a cuestas; la bajada se hacía cantando uno un estribillo y repitiéndolo el resto de nosotros. Recuerdo los típicos piques entre compañías y sobre todo al pasar por Artillería o Intendencia que nos hacían gritar más fuerte y marcar el paso como si de una manada de elefantes bajase por la cuesta. Cuando llegábamos a la Cía., nos quitábamos la ropa y en este momento me viene a la cabeza la pinta que teníamos: éramos "bicolor", la parte del cuerpo cubierta por la ropa era del color de piel de cada uno, pero lo que estaba al descubierto (cara y brazos) era del color de Las Coloradas, jeje, nos íbamos a las duchas que eran de agua salada y para los que íbamos desde la península era bastante incómodo, salíamos peor de lo que entrábamos, pero refrescaba; tras la ducha, a comer.
La comida no era mala, sobre todo si no estabas en la cocina ya que no veías como se preparaba, sino más de uno hubiéramos dejado de comer en el comedor, pero los paquetes de casa no daban para comer a diario,  así que no quedaba otra que pasar por el aro. Cada día nos daban una cosa, tardando unos 15 días en repetir plato; otra de las ¿ventajas? era que se podía repetir cuantas veces quisiera uno. También se podía comer en la cantina, lo cual hacía yo algunas veces que no me apetecía lo del comedor. Cuando acabábamos de comer, teníamos libre hasta las 16'30 p.m., hora en que empezaban las clases teóricas, los cursillos de cabos, conductores, etc., y duraban hasta las 17'30 p.m. que era cuando comenzábamos a vestirnos de "bonito" para pasar revista a las 18'00 p.m. y seguidamente salir a la calle.
La vuelta al  Regimiento la teníamos marcada a las 22'00 h., para comenzar a pasar retreta a las 22'10 p.m., por lo que de lunes a viernes se jodían todos los "planes nocturnos" de civil, pero esto me duró hasta que fui nombrado cabo furriel, pues entonces ya pude disfrutar de todo el fin de semana completo: viernes,sábado y domingo, volviendo al cuartel el lunes por la mañana a las 07'00 a.m. Esa era la rutina diaria, con la única variación de salir o no todas las tardes de paseo. Al darme  los galones de cabo 1º, fue cuando ya podía salir a dormir fuera del Regimiento, aunque no lo hice todos los días, pero si algunos.
Cuando acabamos las últimas maniobras faltaba poco menos de un mes para el día de San José, era una fecha en la que yo, y los demás valencianos deseábamos estar en nuestra tierra, en nuestra casa, por las fallas ya se sabe, gran fiesta para nosotros. No obstante el permiso estaba cerca pero no nos lo quisieron dar en esas fechas, lo cual consiguió quemarnos mucho más de lo que ya lo estábamos. El mismo día de la "CREMÁ", los Veteranos nos apagaron la televisión cuando eran las 23'45 p.m. y estuvo a punto de liarse una buena, pero nos armamos de coraje y pasamos de montar ninguna movida que nos pudiera costar el permiso. Aunque durante el día no lo pasamos del todo mal, ya que valencianos eramos muchos en todo el Regimiento, y entre los mandos de nuestra cía., también se encontraba un sargento de Morella (Castellón) que nos apoyó en todo momento;  habíamos comprado petardos,y algunos que habían estado en la península, trajeron tracas (todavía no se como, aunque en los aeropuertos entonces no era como ahora con el tema de seguridad) para dar un ambiente lo mas parecido a nuestra VALENCIA. 
Aprovechamos que era fiesta nacional para montar una buena juerga, con cantidades industriales de whisky, cerveza, chorizos y demás “manjares”, invitando a todo aquel que pasaba cerca de nosotros. Así, entre meriendas, juergas, instrucción, y salidas a la calle, iban pasando los días en el Regimiento. Teníamos ya unas ganas locas de irnos de permiso, de salir de allí por un tiempo, pero parecía que no llegaba el día. A principios del mes de Abril, concretamente el día 3, fue cuando llegó un nuevo reemplazo de reclutas, era el 2º/84; y exactamente a los cinco días de eso fue cuando nos dieron la tan esperada noticia:¡¡¡ El 6º/82, se iba de permiso !!!. Era mi turno, el "IBERIA" que me tenía que trasladar a la PENÍNSULA ya estaba calentando motores en el aeropuerto de Las Palmas. En el R.I.C. 50 "se olía" el combustible de esos motores; pero había confusión ya que se estaban preparando otras maniobras para el día 9 de Abril. El día 8 por la tarde se desveló la incógnita:
¡¡¡¡ salíamos de maniobras !!!!. Se nos había jodido el invento, y nos retrasaron el viaje para después de esta salida, más exactamente para el día 13 de Abril. Se nos cayó el mundo encima y nos pusimos de una "mala leche" impresionante. Pero no podíamos hacer nada por cambiar los hechos;así que nos pusimos a preparar todo el equipo de maniobras dejando listo al mismo tiempo, todo el equipaje de civil listo para partir en cuanto dijeran.
El día 9, sonó la corneta en toque de diana a las 05'00 de la mañana, saliendo del Regimiento a las 6'30 después de desayunar. Montamos en los "avias" y nos pusimos en marcha dirección al municipio de TELDE, en cuyo término se iba a realizar este "Vivac de los Montes". Una vez llegamos al sitio, nos hicieron excavar pozos de tirador, para pasar allí la mañana; estando metidos mi compañero y yo en nuestro pozo, descubrimos unos bichitos pequeños,redondos y con muchas patas:¡¡¡ garrapatas!!!. Si, esos insectos que se agarran a uno y van agujereando y chupando la sangre. Aún así nos hicieron montar las tiendas después de comer, pasando la tarde sin hacer otra cosa;tras acabar de cenar, nos marcaron un punto en un mapa y tuvimos que salir a localizarlo, volviendo al campamento a las 00'00 p.m,y pasamos la noche casi sin dormir por culpa de las dichosas garrapatas; cuando tocaron diana nos dieron el desayuno y nos ordenaron recoger las tiendas para trasladarnos a otro sitio. Comenzamos a patear a las 08'00 de la mañana aproximadamente, descansando 10 minutos por cada hora de marcha; llegamos al nuevo campamento sobre las 13'30 p.m.,y media hora mas tarde nos daban la comida. Después dimos clase teórica sobre planos, brújulas y orientación en la oscuridad; todo eso lo pondríamos en práctica esa misma noche. Salíamos del campamento a las 21'30 p.m.,regresando a las 23'50 p.m.,tiempo en el que nos pasó casi todo lo que nos podía pasar en un sitio que no conoces y de noche; uno se cayó por un pequeño barranco haciéndose algún rasguño, luego tropezamos con una granja y salieron tres perros detrás de nosotros, perdimos una cantimplora; en fin,un desastre; pero aún así logramos encontrar el punto marcado y regresar al campamento rápidamente, siendo la primera patrulla en hacerlo.
El día siguiente, miércoles, la diana sonó a las 07'30 a.m. comenzando inmediatamente y sin desayunar a correr durante una hora aproximadamente; desayunamos y nos liamos a pegar barrigazos por la montaña hasta las 13'30 que paramos a comer, y sobre las 15'30 p.m. nos sentamos por grupos para dar clases teóricas que duraron aproximadamente una hora y media, pasando seguidamente a repetir los barrigazos de la mañana hasta las 18'00 p.m. El jueves fue una repetición del día anterior hasta la hora de la comida, ya que inmediatamente después de comer, cogí el equipo saliendo ¡a toda leche! hacia el Regimiento, donde me esperaba el furri con el billete de "IBERIA" que me trasladaría a la PENI de permiso durante 30 días,contando el de ida y vuelta....
Algunas de las fotos no corresponden con las fechas de lo contado, son de otros reemplazos, otros compañeros que han pasado por el Regimiento, pero pienso que sirven para ilustrar el relato de una forma más explícita.



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