Historias de Afganistán...

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REPORTAJE: ESPAÑOLES EN AFGANISTÁN

Por EVA CAVERO 11/12/2011 en El País

Las bases avanzadas en zonas de dominio talibán son el destino más peligroso para los militares en Afganistán. Soldados españoles que han estado en la primera línea de fuego cuentan su historia....
Un soldado examina los destrozos tras un ataque al equipo
provincial de reconstrucción español en la ciudad de Herat en 2004.

En Afganistán el único paso que no mata es el que ya has dado", cuenta un soldado español que participó en la misión. Legías, paracas, cazadores de montaña... Los soldados de Infantería son la primera línea del Ejército español, los que con frecuencia recorren el terreno lejos de la protección de las bases más grandes, como Herat o Qala i Naw. "De misión de paz nada. Allí vas a matar y a que no te maten". Los ojos azules de Ángel (nombre ficticio) se emocionan cuando habla de su trabajo: "Yo puedo contar cómo es esa guerra. He estado en las bases avanzadas pegando tiros. Más allá de eso no hay nada". A unos kilómetros de una de esas bases, en Ludina, en la provincia de Badghis, murió el pasado 6 de noviembre el sargento primero Joaquín Moya Espejo. La última de las 97 bajas que ha sufrido el Ejército español en la misión de Afganistán.
La hostilidad contra las tropas españolas se multiplicó desde que desplegaron destacamentos a lo largo de las dos rutas que recorren la provincia rumbo a Bala Murghab en el norte, la zona más peligrosa de la región. Sang Atesh, Ludina, Moqur o Darra i Bum son los nombres de algunas de las bases españolas en zonas de dominio talibán. Son los destinos más mortíferos: después de los accidentes aéreos del Yak-42 y el Cougar, que causaron 79 víctimas mortales, la mayor parte de las bajas sufridas por el Ejército español han sido en las misiones de los destacamentos en las bases avanzadas.
Durante las estancias en estos puestos avanzados los tiros se convertían en rutina. Tras días viviendo entre sacos terreros, los soldados se habitúan a oír los disparos que restallan a 700 u 800 metros. Es el sonido de la guerra. Desde su puesto, Ángel se acostumbró a buscar el blanco en el fogueo de los Kaláshnikov: "Tenemos una ladera y no sabemos de dónde vienen los tiros, de repente dejas de oírlos". Eso es todo. ¿Están muertos? ¿Se han ido? ¿Solo heridos? No recogen los cadáveres, así que nunca tienen la certeza de haber causado una baja. Aun así, Ángel reconoce que cuando dejaban de oírse los disparos solo tenía un pensamiento: "Me cargué a ese hijo puta. Uno menos".
Joaquín Moya Espejo
Joaquín Moya Espejo no podrá pensarlo nunca más. Una bala se coló cerca de la axila, en una zona no protegida por el chaleco antifragmentos que llevaba. Las placas de cerámica que cubrían el pecho no sirvieron para evitar que un proyectil dejara a su hijo huérfano de padre. La bala era de un arma ligera, probablemente de Kaláshnikov. Es un fusil de asalto, diseñado en la Segunda Guerra Mundial, que heredaron de la ocupación soviética. Arcaico pero eficaz: las "ventajas" de armamento de los ejércitos occidentales se acortan sobre el terreno. Se sienten expuestos como marionetas en un teatro de títeres: "Nosotros tenemos que hacer puntería, ellos solo tenían que apuntar a la base". 
En uno de esos ataques demasiado cercanos lograron coger a dos talibanes. ¿Se alegraron en el cuartel? "Pregúntaselo al que no vuelve, o al que vuelve sin piernas: los hubiéramos preferido muertos".
Recuerda aquel día como un momento peligroso, pero sonríe. La adrenalina coloca y mata el aburrimiento. Lo peor de Afganistán es tener tiempo para pensar, para echar de menos. Los problemas familiares, la hipoteca, las crisis con la pareja, allí se viven como ultimátums. La batalla ahoga los problemas: "Lo único que piensas es en dónde está, para matarlo". Una droga que engancha. "Vamos a por él", se decía Ángel. "Olvidas tener miedo. Mientras estás allí disparando lo único que tienes en la cabeza es: 'A ver si pillo a ese cabrón, que mañana puede matar a un amigo".

Este militar no alcanza los 25 años, pero ya ha participado en las misiones españolas del Líbano, Kosovo y Afganistán. Él, como el resto de sus compañeros, solo accede a hablar sin nombre, ni foto, ni lugares precisos, ni fechas. En un tablón de cuartel donde trabaja, cuelga un cartel con una advertencia: hablar sin autorización tiene una pena, el despido. Muchos piden que no se revele su nacionalidad o su edad exacta, nada que los identifique. "Mira, es que el castigo no es un arresto. Es que te largan. Y yo vivo de esto". 
El undécimo mandamiento del soldado: no hablarás con periodistas.
La misión afgana es un agujero informativo, pese a que el contingente español que lucha con las fuerzas de la OTAN (ISAF) es de 1.552 combatientes. Con medio millón de habitantes (similar a Cáceres), Badghis, la región controlada por España es una de las provincias menos atacadas por la insurgencia, que se hace fuerte al sur, en la zona limítrofe con Pakistán. Pero también es la más pobre. "En algunas partes de la provincia en las que estamos trabajando no quieren venir ni los afganos", cuenta por teléfono David Gervilla, el actual responsable de AECID, la agencia española de cooperación y desarrollo que lleva a cabo los programas de reconstrucción de la provincia. Durante los cuatro o cinco meses que duran los relevos, la mayoría de los soldados españoles están destinados en la base aérea de Herat, que suministra a la zona oeste, o en Qala i Naw, la capital de Badghis, la región al noroeste del país que está bajo el control de España. "Estar allí es casi como en un hotel", bromea Ángel, que vivió sus estancias en Qala i Naw como unas vacaciones.

Las condiciones extremas del clima complican las cosas. En Afganistán hay dos ciclos, el de la naturaleza y el de la insurgencia, y uno mueve al otro. En el invierno el frío hace difícil moverse, hasta para los talibanes. Con el deshielo llegan los ataques y las tormentas de arena, que "convierten el día en noche" en cuestión de minutos. "Ves cómo la nube de arena se va comiendo las casas y tienes tres minutos para recogerlo todo antes de que engulla también tu refugio", recuerda impresionado Luis, soldado ecuatoriano destinado en Qala i Naw.

"No tenemos un Ejército capaz de mantener el número de enviados", dice Jorge Bravo, presidente de la Asociación Unificada de Militares Españoles (AUME). Bravo no teme que se publique su nombre: "Ya he perdido el miedo". Militar en la reserva, lejos le quedan a este brigada los seis primeros años en el Ejército, cuando el conseguir un contrato fijo depende de los informes de los superiores. Tampoco le preocupa perder los complementos de dedicación especial. "La realidad es que allí se dispara. Matas y te hieren. Te hacen emboscadas, no ataques preventivos"."El año 2014 queda demasiado lejos", afirma Bravo. Es la fecha que las fuerzas de la OTAN han pactado para culminar la retirada gradual de las tropas, aunque España comenzará a disminuir el número de soldados en Badghis a partir del verano de 2012, según anunció la semana pasada la ministra de Defensa en funciones, Carme Chacón.

Mientras la fecha llega, en Afganistán se juegan la vida. A medida que los sistemas de seguridad que llevan los ejércitos avanzan, la insurgencia aumenta la carga y neutraliza la ventaja defensiva. Los kaláshnikov marcan el compás de los ataques, pero la verdadera arma de la guerrilla es silenciosa. Son los explosivos improvisados (IED) los que convierten cualquier desplazamiento en una muerte potencial.
Iveco Lince

Los Lince y los RG-31 desfilan en los convoys de vehículos, son los dos modelos que Defensa compró en 2007 para jubilar los tan castigados BMR. La mejora es notable, pero a la hora de la verdad todo es cuestión de suerte: "Mira, si te atacan con fusilería puedes defenderte. Pero si hay un IED... Eso no puedes verlo. Un día nos cogió uno que se activaba a distancia, pero [los talibanes] no calcularon bien. Los cogió por detrás, y el coche salió disparado unos metros, pero no pasó nada".

RG-31

"Seamos sinceros, no somos los yanquis. Pero es que ellos casi pueden elegir vehículo y el arma con la que quieren tirar cada vez", dicen dos jóvenes que regresaron de Afganistán hace más de dos años. España invierte un 0,50% del PIB en Defensa; Estados Unidos, un 4,04%. "No nos podemos comparar con ellos, ni queremos: para lo que invierte nuestro país en defensa, no nos podemos quejar". Los americanos tienen zonas de responsabilidad más peligrosas, sin embargo el índice de mortalidad es proporcionalmente menor. Haciendo una cuenta simple, sin tener en cuenta las rotaciones de personal: con un destacamento actual de 100.000 hombres, el Ejército norteamericano ha sufrido 1.500 bajas desde que comenzó en 2001 la misión de combate como represalia por el atentado de las Torres Gemelas. Es decir, un porcentaje del 1,5%. En cambio, la milicia española, que aporta 1.500 enviados a la misión de reconstrucción de la Fuerza Internacional de Asistencia para la Seguridad (ISAF, controlada por la OTAN desde 2003) por mandato de la ONU, ha perdido a 97 hombres: un 6,4%.
BMR
Algunos soldados españoles envidian el equipo de los estadounidenses, hasta el punto de que se compran material a través de páginas web americanas. Ángel explica que es una práctica bastante corriente entre sus compañeros, pero que el equipo comprado tienen que disimularlo o esconderlo cuando pasan revista, pues no es reglamentario. Él se ha comprado unas botas y varias fundas para los cargadores, pero ahora está pensando en adquirir un casco. "No sirve para pegar tiros", resume. Seguridad o movilidad es la disyuntiva que se repite siempre. Los cascos del Ministerio de Defensa español alargan la protección en la nuca, por lo que "al echar cuerpo a tierra y disparar se pierde toda la visibilidad". En más de una ocasión, Ángel eligió quitarse el casco pese al peligro: "Yo voy a Afganistán a pegar tiros, si tengo que elegir entre un casco que me cubra toda la nuca y disparar... Prefiero disparar".

Sobre la chimenea del salón de su casa, Vanesa tiene una vaina de 12,7 milímetros. Es de uno de los primeros cartuchos que disparó en Afganistán. Fumaba a escondidas de su superior, sabía que era un peligro y que incumplía una orden, pero son muchos los soldados que se las ingenian para callar el vicio. Caladas furtivas, el pitillo en un poto para que el fuego no los convierta en un blanco fácil. Mientras se refugiaba en la parte trasera del vehículo vio que algo brillaba. Se puso en alerta y tal vez eso le salvó la vida. Pronto empezaron los disparos. Vanesa es una mujer atractiva. Fuerte, pero pequeñita: "Nunca puedo cargar la [ametralladora]12.7 si no estoy en un momento eufórico. Es demasiado pesada para mí". Aquel día la cargó a la primera.

Es colombiana, cerca de los 30. De las cosas que más le marcaron de su estancia en el país fue la situación de las mujeres. "Tenía que enseñarles mi coleta para que vieran que soy mujer, pero ni así se calmaban. Nada más verte se arrodillaban. El castigo era terrible si las veían hablando con un soldado", recuerda Vanessa.

Ella entró en el Ejército como parte de ese 9% máximo de efectivos extranjeros que sirven a España. ¿Hipócrita luchar por un país que no es suyo? "Todo lo contrario, España me ha dado mucho más que Colombia". Pero el mito de los papeles pesa. Alfredo, boliviano, de poco más de 20 años, se metió al Ejército para conseguir la nacionalidad española, pero tal vez hubiera seguido el mismo camino de haber estado en Bolivia. Ni la cerveza logra relajar la firmeza de su mirada. La rectitud de la pose permanece intacta a lo largo de la entrevista, como si no supiera hacer nada más que ser soldado. Le gustaría volver al país asiático antes del repliegue de las tropas en 2014. Ahora en España siente que cuando el peligro era real había mayor confianza por parte de los superiores: "En la batalla no hace falta que te digan lo que tienes que hacer, un buen soldado lo sabe. Allí la vida de quien está al mando depende de la tuya tanto como la tuya de él".

El objetivo final de la misión de paz es que las milicias den la seguridad necesaria para construir colegios, levantar hospitales y dar a los agricultores una alternativa al opio. Pero la realidad es que, en ocasiones, la corrupción no permite que el dinero invertido llege a la población y a menudo sienten el rechazo de los afganos. A veces les tiran piedras o se tapan la nariz a su paso para no respirar el mismo aire. "La gente espera más de los militares", afirma Salem Wahdat, el segundo de la Embajada afgana en Madrid. Es un enamorado de la lengua española y está convencido de que apreciarán el esfuerzo con el tiempo: "Van a decir gracias, al menos los afganos aprenderán a decir eso".

Los soldados son profesionales. Luchan por un salario, pero lo hacen con la bandera en el uniforme. ¿Se sienten los colores de España en el frente? "Sientes la vida de tu compañero, es o ellos o tú", dice Ángel. En medio están las balas. Reconocen que cuando aprietan el gatillo solo piensan en volver juntos a casa, pero creen que no se valora su gesto: "No soy un facha, soy un soldado. Me gustaría sentir más reconocimiento en España, sentir que voy a Afganistán y muero porque sirvo a mi gente".
ELLOS SI QUE VOLVIERON....

Defensa, un cheque en blanco

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Desde Defensa.com, hacen la siguiente exposición al nuevo gobierno entrante.
Emblema de las Fuerzas Armadas Españolas
Un cheque en blanco es lo que dan las Fuerzas Armadas Españolas, al nuevo ministro de Defensa, cada vez que hay un cambio de Gobierno. Cheque en blanco que tiene como fondos la esperanza e ilusión de todos los militares en que el nuevo jefe administrativo sepa llevar a buen puerto al buque varado en Castellana 109, el edificio de granito gris del Ministerio de Defensa. El nuevo inquilino del pétreo buque deberá conseguir a través de su mandato devolver la ilusión perdida a todos los miembros de las FAS, reflotar las finanzas de la Defensa y conseguir un nivel de eficacia y operatividad óptimas en consonancia con nuestros aliados en la OTAN y en la Unión Europea.
Este cometido, que no es fácil, requerirá unas cualidades específicas en la persona que el próximo presidente del Gobierno designe como ministro de Defensa, dejando atrás épocas pretéritas en las que no se buscaba la eficacia de las FAS, sino promocionar políticamente a un miembro del propio partido, dejando en segundo término su cultura en temas de la Defensa, en algunos casos nula, espíritu militar, amor a España y experiencia internacional, sin olvidar la fluidez en la lengua de Shakespeare, tan necesaria en la OTAN y Unión Europea.
Reconocemos, dicen desde la página, que no es fácil encontrar un candidato con semejantes cualidades y creemos honradamente que no lo ha habido semejante en el último decenio, pero debería existir entre los miles de miembros del Partido Popular
El Ministerio de Defensa es sin duda el más fácil de dirigir, pues debe ser el único donde las órdenes son siempre cumplidas con total lealtad y, para conseguir esa lealtad, el nuevo ministro deberá caer 180º del rumbo político que de forma lenta, pero inexorable, ha ido vaciando los despachos del Ministerio de militares, para irlos sustituyendo por legos en las materias, aunque, eso sí, imbuidos en la idea de que las Fuerzas Armadas son unas ONG uniformadas, algo que, cuando se tiene un ministro que dice preferir morir a matar, nos lleva a la conclusión de la futilidad de los grandes programas de armamento, hoy en peligro de suspensión de pagos por culpa de un presupuesto de Defensa que es el 0,66 por ciento del PIB, es decir el 30 por ciento del que recomiendan nuestros aliados de la OTAN.
Imagen de elconfidencial.com
Igualmente un mínimo conocimiento de las normas militares nos evitaría la patética imagen de la última inquilina de Castellana 109, ordenando: “Capitán, ¡mande firmes!”, al oficial que mandaba la compañía de honores en su toma de posesión, olvidando que el cargo administrativo de ministro no presupone mando de armas. Para eso tenía una larga cadena de mandos que se saltó impunemente hasta llegar al capitán, si bien cargamos gran parte de la culpa del evento en sus mal informados consejeros, a los que juzgamos igualmente legos en la materia.
El artículo finaliza diciendo.- "Desde estas líneas nos dirigimos al futuro presidente del Gobierno español, rogándole elija bien a una persona honesta, que haya tenido relación con las Fuerzas Armadas, que no sólo las conozca, sino que las quiera y defienda, sin que se empeñe en utilizarlas como trampolín para sus ambiciones personales. Si así lo hace, España estará bien defendida y los más de 130.000 uniformados de los Ejércitos de Tierra, la Armada y el Ejército del Aire, estarán dispuestos a seguirle con lealtad y eficacia hasta el último sacrificio, si así fuera necesario, y ese cheque en blanco del principio de la Legislatura no habrá desaparecido en pocos días, sino que le durará los cuatro años".


Fuente:http://www.defensa.com/index.php?option=com_content&view=article&id=4821:un-cheque-en-blanco-al-nuevo-ministro-de-defensa&catid=68:opinion&Itemid=198

Asociación profesional

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La Asociación Unificada de Militares Españoles (AUME) ha decidido por unanimidad este fin de semana en una Asamblea General extraordinaria transformarse en asociación profesional de miembros de las Fuerzas Armadas. Igualmente, ha aprobado sus nuevos Estatutos "adaptados a la regulación que se establece en la Ley Orgánica 9/2011 de derechos y deberes de los miembros de las Fuerzas Armadas.
AUME da así, según ha explicado este lunes a través de un comunicado de prensa, "un paso definitivo para cumplir sus fines estatutarios y los que sirvieron de base para su constitución y fundación hace ya seis años: la defensa de los intereses de los miembros de las Fuerzas Armadas, en ámbitos sociales, económicos y profesionales".
Corresponderá a quien ocupe la cartera de Defensa del nuevo Gobierno acordar la inscripción en el Registro de Asociaciones Profesionales de Miembros de las Fuerzas Armadas, que depende de la Secretaría General Técnica del Ministerio de Defensa.
AUME confía en que el proceso de inscripción sea "ágil y rápido" por parte de los órganos administrativos de Defensa para poder participar en el futuro Consejo de Personal de las Fuerzas Armadas, que deberá constituirse en los próximos meses.
La Asociación ha hecho un llamamiento a las mujeres y hombres que componen las Fuerzas Armadas españolas "para que se asocien y utilicen estas vías democráticas para la defensa de sus legítimos intereses sociales, económicos y profesionales". Además, ha recordado que "ahora toda norma que afecte e los militares en esos ámbitos deberá ser trasladada, previamente, a las asociaciones para que se expresen y se pronuncien sobre la misma".
AUME ha agradecido a todos sus afiliados "el esfuerzo realizado durante estos años para conseguir que fuera una realidad la existencia y reconocimiento del derecho fundamental de asociación profesional".


Fuente: http://www.ceutaldia.com/2011112880058/sociedad/aume-se-transforma-en-asociacion-profesional-de-miembros-de-las-fuerzas-armadas.html

Cambios en los permisos...

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Las misiones en el exterior de las Fuerzas Armadas españolas han ampliado su duración (de cinco a seis meses) y se han eliminado los permisos (tanto en zona de operaciones como en territorio nacional) que se concedían a los militares que participaban en ellas. Esta nueva medida, que entró en vigor el pasado mes de octubre, no ha sentado bien en el ámbito castrense. Según las fuentes militares consultadas por Atenea Digital, estar seis meses fuera de casa y no tener ni un solo día de descanso "es una auténtica locura". Sobre todo en misiones como la de Afganistán, en la que se viven muchos momentos de tensión puesto que los ataques de los insurgentes contra las tropas desplegadas se producen prácticamente a diario.
Desactivando explosivos
Estos cambios en el sistema de rotaciones y permisos están recogidos en la Directiva 17/11 del Jefe de Estado Mayor de la Defensa (JEMAD), que entró en vigor el día 4 de octubre y que sustituyó a una normativa anterior (de marzo de 2010) en la que se establecía que el tiempo de rotación de los contingentes militares que iban a Líbano o a Afganistán (las dos misiones principales en las que participan las Fuerzas Armadas españolas) sería de cinco meses como máximo y con días de descanso a mitad de misión, tanto en España como en zona de operaciones.


No es la primera vez que los contingentes se relevan cada seis meses. Ya ocurrió en la misión de Bosnia-Herzegovina. Las rotaciones se ampliaron de cuatro a seis meses, pero también se concedieron más días de permiso a los militares que participaban en ella. De hecho, el personal que iba a los Balcanes tenía 15 días de vacaciones en España (a mitad de misión) y otros siete en la zona de operaciones en la que estaban desplegados.
Pero ahora, probablemente para ahorrar gastos (si no hay permisos intermedios se pueden reducir los vuelos de personal entre España y las zonas de despliegue), los militares que vayan a misiones internacionales no tendrán ni un solo día de descanso mientras estén participando en dicha misión. Ni siquiera aunque el tiempo de despliegue se tuviera que ampliara hasta los siete meses.


Tan sólo en el caso de que la misión, por las circunstancias que fueran, superase los siete meses de duración, se concederían 2,5 días por cada mes de despliegue, a disfrutar en territorio nacional de una sola vez, "aunque se podrá autorizar a dividirlo en dos o más periodos en función de las características de la zona de operación, la misión y la duración de la misma", según contempla la Directiva del JEMAD.
La normativa que hasta ahora estaba en vigor (y en la que sí se permitían días de descanso a los militares que participaban en misiones internacionales) databa de agosto de 2004, pero había sido actualizada en marzo de 2010. En dicha actualización ya se ampliaban las rotaciones de las unidades que iban a las distintas zonas de operaciones de cuatro a cinco meses, pero no se suprimían los permisos del personal.




Fuente: http://www.ateneadigital.es/RevistaAtenea/REVISTA/articulos/GestionNoticias_6478_ESP.asp

Desafíos para los Boinas Verdes

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Los grupos de fuerzas especiales de las FAS españolas asumirán en 2012 el liderazgo de la Fuerza de Reacción Rápida (NRF) de la OTAN. Serán, básicamente, la ‘punta de lanza’ de las tropas de la Alianza Atlántica en caso de guerra. Una hipotética intervención sobre Siria y la celebración de los Juegos Olímpicos de Londres serán sus principales desafíos.

El Confidencial Digital ha podido conocer algunos detalles, por medio de fuentes militares, de cuáles son los escenarios que se esperan en el Mando de Operaciones Especiales español para los seis meses que permanecerán al frente de esta fuerza de la OTAN.
Los integrantes de este grupo, pertenecientes a las élites del Ejército de Tierra, Armada y Ejército del Aire, asumirán su tarea con la vista puesta en varios frentes. Según confiesan fuentes militares de alto rango a ECD, el de los españoles será un turno complicado. Pero recuerdan que estos grupos tienen experiencia en otros escenarios como Bosnia, Kosovo, Irak, Afganistán, Albania, Líbano y Somalia entre otros.
Siria, un ‘dolor de cabeza’
Una de las mayores preocupaciones en el seno del Estado Mayor de la Defensa es la evolución del conflicto en Siria. Y las últimas noticias que llegan desde Damasco aumentan la incertidumbre.
El recién creado Ejército de Siria Libre, una escisión de las fuerzas armadas comandada por militares contrarios al presidente Bashar al Assad, “recuerda mucho a las fuerzas rebeldes que se formaron para combatir a Gadafi”. En opinión de estas fuentes, el camino a recorrer en Siria puede ser similar a lo que ocurrió con Libia.
La OTAN se mantiene aún firme en su decisión de no actuar en Siria. Pero “el escenario en el seno de la Alianza puede cambiar, como ha pasado en otras ocasiones, sobre todo si se imponen las tesis de Estados Unidos”, asumen estas fuentes.
En ese caso, de planearse una nueva operación militar de la Alianza como la de Libia, “el papel de los militares españoles desplegados en la NRF sería primordial. Podrían desempeñar misiones de rescate y evacuación de civiles y personal diplomático, operaciones de inteligencia e incluso de combate” afirman los militares consultados.
La noticia completa en el siguiente enlace:
El Confidencial Digital - Artículo - El conflicto en Siria y los Juegos Olímpicos de Londres, los desafíos que tendrán los Boinas Verdes como jefes de la Fuerza de Reacción Rápida de la OTAN

Afganistán, un líder nato caído.

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Artículo publicado en eldiadecordoba.es por Gema N. Jiménez y que nosotros queremos hacer llegar a más gente si cabe. Todos aquellos que conocieron al sargento primero Joaquín Moya lo califican como un hombre serio muy entregado a su profesión.


El sargento primero Joaquín Moya, cordobés de 35 años, perdió su vida el pasado 6 de noviembre haciendo aquello que más amaba: trabajar con el ejército español en aquellos territorios en guerra o en conflicto. Su última misión la llevó a cabo en Afganistán, en concreto en las proximidades de la localidad de Ludina. El suboficial formaba parte de un Equipo Operativo de Asesoramiento y Enlace (OMLT) que instruye al Ejército Nacional Afgano (ANA) en las tareas de despliegue de los militares afganos en la provincia de Badghis. 
Un disparo en el tórax le quitó la vida cuando una unidad del Ejército afgano estaba desplegada en una loma, junto al equipo de mentores españoles y un equipo de tiradores de precisión que protegía a las unidades que progresaban por el valle. En ese momento, recibieron fuego de armas ligeras desde una posición lejana, y el sargento primero Moya fue alcanzado por una bala, a pesar de llevar todas las medidas de protección establecidas. En ese momento llegó el final de un "líder nato", tal y como lo califican sus superiores, entregado desde los 17 años a su carrera militar. Sus compañeros y los soldados que se han encontrado bajo su mando coinciden en que era una persona muy seria y estricta, que se hacía respetar, aunque detrás de ese caparazón se encontraba una persona llena de bondad. 
En el recuerdo de sus familiares quedará grabada su sonrisa, esa con la que desde pequeño consiguió ganarse a todo aquel que se cruzaba en su camino. De niño era normal verlo en la calle Evaristo Pino de Córdoba, donde se encuentra la vivienda de sus padres, jugando al balón o divirtiéndose con su pandilla de amigos, muchos de ellos hijos de vecinos. "Era un buen chiquillo que nunca ha dado un ruido ni ningún problema a sus padres. Era amable, bueno y sobre todo muy familiar", aseguraban muchos de los que lo conocieron desde muy pequeño. 


Durante su adolescencia comenzó a rondar por su cabeza el deseo de formar parte de las Fuerzas Armadas. Un sueño que haría realidad a los 17 años con su ingreso en la base militar cordobesa de Cerro Muriano. Allí se enfundó su primer uniforme militar. El ejército era su vida, a pesar de que sabía que si quería estar en el mismo tenía que estar lejos de casa. La distancia, en todo caso, no impidió que siguiera conservando a sus amigos y que todos quisieran quedar con él cada vez que disfrutaba de un permiso. 
Su mayor pasión era su hijo, de nueve años, fruto de su primer matrimonio. Las muestras de cariño y las atenciones eran constantes. Y es que para el sargento Moya su pequeño era lo más grande que le había pasado en la vida, era un trozo de su ser al que debía de cuidar como su joya más preciada. Tras su divorcio, hace aproximadamente un año y medio, compartía la custodia del menor con su exmujer, aunque en ningún momento faltó a sus obligaciones como padre. Estaba siempre ahí en lo que su hijo necesitaba y pedía. El único obstáculo en esta relación paterno filial era la distancia, puesto que él se encontraba destinado en el Regimiento de Infantería Garellano 45, con sede en Vitoria, tras su ascenso a sargento primero. El pequeño tuvo que aprender a llevar lo mejor posible que su padre tuviese que pasar las semanas lejos de Córdoba debido a su profesión. 
A los padres del suboficial Moya tampoco le gustaba que su hijo estuviera a tantos kilómetros de distancia. Pero con el paso de los años habían asimilado que era el deseo de su hijo, su mayor pasión. Antes de su llegada a Vitoria, el sargento Moya había pertenecido al Cuerpo Paracaidista de Alcalá de Henares, ya que amaba volar. Incluso, por su cabeza pasó la idea de ser piloto, aunque la tuvo que desechar por el desembolso económico que ello suponía para la familia. A sus padres cada vez les costaba más que su hijo mayor tuviese que participar en una misión internacional. Hace seis años ya formó parte de la operación militar en Bosnia. Pero antes de viajar a Afganistán, sus padres incluso le pidieron que no participase de nuevo en una misión, debido al peligro que corría. Una petición que el suboficial no pudo formalizar, ya que la entrega a su profesión hizo que no dudase en acudir a la misma. 
El sargento primero Moya también era amante del Carnaval, una fiesta de la que disfrutaba con su chirigota. Aunque su mayor pasión era la Semana Santa. Para él era imperdonable faltar cada Viernes Santo a la cita con su cofradía en Córdoba, la Hermandad del Descendimiento. Como costalero, ha portado año tras año a Nuestra Señora del Buen Fin, sin tan siquiera una falta. Él era devoto de esta imagen, muy querida en su barrio, el Campo de la Verdad. Entre sus compañeros era muy querido y admirado.
En el palio siempre guardarán su sitio
El pasado domingo una bala le arrebató su vida. 
El Ministerio de Defensa quiso reconocer su coraje y entrega concediéndole la Gran Cruz del Mérito Militar con distintivo rojo, insignia que su actual pareja sentimental, sargento del Ejército de Tierra y compañera de la misma unidad, colocó sobre su gorra para no separarla de su féretro durante el sepelio y el entierro. En su último adiós la familia contó con el apoyo y el calor de centenares de personas que abarrotaron la iglesia de San José y Espíritu Santo. Las muestras de dolor dieron paso a un fuerte aplauso a las puertas del templo, como muestra de cariño y admiración hacia la persona del militar Moya. 
Descanse en paz.


Fuente: http://www.eldiadecordoba.es/article/cordoba/1112656/lider/nato/caido/afganistan.html

Testimonios de un Veterano...

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 Desde Nueva York, Cristina Loboguerrero/EDLP describe el testimonio de un Veterano de las guerras en Iraq y Afganistán.
 2011-11-11El orgullo de luchar por la bandera y el sentimiento de escuchar el himno nacional, son dos cosas que Alfredo de los Santos, hoy veterano de la guerra de Iraq y Afganistán, lleva en lo más profundo de su corazón.
De los Santos, que hoy cuenta con 42 años y que regresó de Afganistán hace tres años sin su pierna derecha, la pérdida de audición del oído izquierdo, su hombro derecho reconstruido y fragmentos de metal aun incrustados en su cuerpo -además del trauma postguerra- entre otras heridas, no se arrepiente de haber servido en el ejército por cuatro años. "Si volviera a nacer, volvería a meterme en el ejército", afirma con una amplia sonrisa, el hombre que llegó al grado de Sargento primero del comando de Fuerzas Especiales.
Lo único que recuerda, de la madrugada del 20 de octubre del 2008 -cuando ocurrió el accidente- fue que abrazaba su pierna. "Fue en una emboscada cuando de pronto se llenó todo de humo y cuando fui a cargar mi arma y me volteé, mi pierna estaba arriba del cuerpo de mi compañero, la abracé, no podía escuchar, fue todo como en las películas y en ese momento no tenía nada de dolor".
Como pudieron lo arrastraron hasta detrás de la llanta de un camión, a esperar que fuera rescatado. "El dolor vino al rato y era tan inmenso en ese momento que no podía resistirlo, me desmayaba y volvía en mi, solo recuerdo que yo estaba aferrado a mi pierna. Mis compañeros me dicen que no saben cómo fue que yo resistí, porque en total tomó una hora y 40 minutos hasta poder bajar el helicóptero, porque la guerra seguía", recuerda en tono meditabundo.
Nacido en República Dominicana, De los Santos, vino a los 16 años a vivir a la ciudad de Nueva York, "desde pequeño tenía dos sueños, ser bailarín o militar. Pero cuando le dije a mi papá, me dijo que eso de bailar no era de hombres"."Sin embargo mi esposa, que por ese entonces era mi novia, me convenció que terminara primero la universidad –en donde me gradué en diseño gráfico. Pero fue la caída de las Torres Gemelas lo que me impulsó a ingresar a las filas del ejército", asegura De los Santos.
FOTO.-Gerardo Romo/EDLP
De los Santos aclaró que el regresar e integrarse nuevamente a la sociedad no fue fácil. "Es un proceso muy difícil, para uno y para la familia, pero en el ejército nos brindan terapias y el apoyo entre sí lo ayuda mucho a uno". "La gente no entiende lo que uno siente cuando está en la guerra, es algo inexplicable y no entienden cuando les digo que esto es lo mejor que me ha podido pasar,  a pesar que no tengo una pierna y que uso una ortopédica no tengo limitaciones, monto en bicicleta, compito en maratones, escalo montañas y hago muchos ejercicios. Eso se ha convertido en mi mejor terapia y veo gente que no tiene nada –físicamente- y sin embargo se siente limitada de hacer cosas". La última competición en la que participó, fue en la maratón de Nueva York, el pasado domingo en donde quedó entre los primeros diez puestos.
El ejército es su familia, "he recibido un gran apoyo de todos los compañeros de mi unidad, y en general, los servicios que he recibido son los mejores."
Casado y padre de dos hijos de 11 y 16 años, de los Santos vive actualmente en la parte alta del estado de Nueva York, en donde se entrena la mayor parte del día, para viajar por varios lugares asistiendo a competencias en representación del ejército.


Orgullo veterano en quinta ave.


Hoy 11 de noviembre, de 11 a.m. a 2 p.m., el Desfile de los Veteranos correrá a lo largo de la Quinta Avenida, iniciando en la calle 23 hasta la calle 56. Los espectadores podrán observar una gran variedad de carrozas y bandas de música. El desfile, que se realiza en Nueva York desde 1929, incluye 27 unidades de militares activos. Más de 25,000 personas participan, por lo que es considerado el más grande de la nación. La conmemoración comienza con la colocación de ofrenda floral a las 10 a.m. en Eternal Flame, in Madison Square Park, en Manhattan.




Fuente:http://www.impre.com/eldiariony/noticias/2011/11/11/veterano--es-lo-mejor-que-me-h-281750-1.html

Seguirán en Afganistán...

Francmi08

España seguirá en Afganistán hasta que los países aliados decidan que es el momento de salir de aquel atolladero. Un hipotético gobierno del PP mantendrá las tropas el tiempo que sea necesario para ‘purgar’ la mala imagen surgida tras la retirada unilateral de la misión de Irak, según cuentan desde Génova.
Es lo que ha escuchado El Confidencial Digital entre destacados dirigentes del Partido Popular. Las líneas de la política exterior, en lo referente a las misiones militares internacionales en las que España participa, “no se moverán ni un milímetro” en caso de que la formación pase a gobernar tras el 20 de noviembre.
Imagen de archivo del blog Canarias 50
Lo más importante para nuestras tropas es seguir recuperando el prestigio que se perdió por una equivocada decisión del Gobierno, la de retirar las tropas de Irak” aseguran a ECD estas fuentes. “Fue una retirada vergonzosa que hizo mucho daño a la política exterior de España” añaden. La retirada de las tropas españolas comenzará en 2012 y finalizará en 2014, cuando regrese a la Península el grueso de las fuerzas desplegadas en el país asiático. Sin embargo, en los más altos despachos de la Alianza Atlantica –incluido el del secretario General-, aún se pone en duda la idoneidad de este ‘calendario’.
Mapa de los países miembros de la UE y OTAN en Europa. En violeta miembros de la UE y OTAN; en naranja miembros de la OTAN y no de la UE; en azul miembros de la UE y no de la OTAN.
Las fechas actuales de repliegue se han establecido conforme a los planes del presidente norteamericano, Barak Obama, quien de todas formas deberá presentarse a la reelección en 2012. Mientras, la OTAN sigue insinuando que la misión podría extenderse más allá de 2014.
Si nuestros aliados deciden que hay que seguir adelante con Afganistán, seguiremos adelante. Lo importante es que España recupere el nivel diplomático que ha perdido en estos últimos años y reafirmar nuestro compromiso y lealtad a la comunidad internacional” concluyen las fuentes de Génova consultadas.
Lo mismo ocurre con la misión naval en Somalia y la fuerza expedicionaria en Líbano. Ambas, bajo mandato de la ONU, se alargarán en el tiempo tanto como crean conveniente el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas.


Fuente:http://www.elconfidencialdigital.com/Articulo.aspx?IdObjeto=30562

A dos días del regreso...

Francmi08

Cuando faltan tan solo dos días para que regresen los "chicos" del Canarias 50 de Afganistán, nos encontramos este articulo relacionado con la última muerte producida en aquel territorio y publicado en la revista digital Atenea, escrito por M. Angeles Moya y el cual reproducimos a continuación.
Lo que nos queda por vivir en Afganistán
Ya lo dijo Carme Chacón desde Herat durante la despedida al sargento primero fallecido el pasado domingo en Ludina: "Estamos en la cuenta atrás en Afganistán, pero aún hay peligro". 
Sin embargo, las palabras de la ministra de Defensa no anunciaban nada nuevo. Ya hace tiempo que los españoles son, somos conscientes del peligro que corren nuestros soldados en la 'no' guerra de Afganistán, "la misión más complicada y peligrosa de todas en cuantas han participado las Fuerzas Armadas españolas", palabras que ha repetido hasta la saciedad la titular de Defensa.
sargento primero Joaquín Moya Espejo, cordobés de 35 años
No hace mucho, una madre de un soldado español destacado en Afganistán expresaba su preocupación a través de Twitter. Tenía miedo y había recurrido a la conocida red social para compartir sus inquietudes. "La llegada del invierno hará que la actividad insurgente disminuya", le contestaban (o le contestábamos) algunos periodistas para tranquilizarla. Y tan sólo unos días después, "un arma ligera", disparada "desde una posición lejana" (según informaba el Ministerio de Defensa), acababa con la vida del sargento primero Joaquín Moya Espejo. 
Llegada de los restos del sargento Joaquin Moya Espejo, fallecido ayer en Afganistán, al recibir un disparo durante un ataque insurgente.EFE 1/5
Ni siquiera el invierno, con los 10 grados bajo cero que se llegan a alcanzar en Afganistán, está 'persuadiendo' ahora a los insurgentes (como era habitual) de continuar con su actividad terrorista. En lo que llevamos de año, ya son 515 los militares que han muerto en Afganistán. De ellos, más de la mitad (386) pertenecían a las Fuerzas Armadas estadounidenses y cuatro eran españoles (uno de ellos, el subteniente Pedro López Molina, falleció por causas naturales; los otros tres, por acciones terroristas de insurgentes afganos). Las cifras globales, según la página www.icasualties.org, son escalofriantes: 
desde que comenzó la misión  en el año 2001 en el país asiático, 2.796 militares se han dejado la vida en territorio afgano (aunque esa cifra no refleja los 62 militares españoles que fallecieron como consecuencia del accidente del Yakovlev 42 en Turquía, en el año 2003, cuando regresaban de participar en la misión de Afganistán).
En total, 98 militares españoles han perdido sus vidas en una misión que, como recordó la titular de Defensa en Herat (a donde se desplazó para repatriar el cadáver del sargento primero Moya), ya "se acerca al final". Y es que en enero de 2012 (recordemos la fecha) comenzará el repliegue del contingente español, tal y como anunció el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, el pasado mes de junio. Un repliegue que, según lo previsto, se completará en 2014. "En torno al 10% de los efectivos se retirará en el primer semestre de 2012", explicó Zapatero, y el 40% lo hará durante los primeros seis meses del año 2013. En 2014, "se producirá la retirada completa", aseguró el jefe del Ejecutivo.
Pero hasta que llegue ese momento, "aún hay peligro", como dijo Carme Chacón. Y lo peor de todo es que ahora ya sabemos, desgraciadamente, que los insurgentes también podrán disparar contra nuestros soldados, algo que no se había producido hasta ahora. De hecho, el sargento primero Moya ha sido la primera víctima mortal por arma de fuego que se ha registrado durante un ataque insurgente en Afganistán, desde que las Fuerzas Armadas españolas iniciaran, en enero de 2002, su misión en la Fuerza Internacional de Asistencia a la Seguridad (ISAF). Y también sabemos que "los que han asesinado al sargento primero Moya -y así lo destacó la ministra- no quieren que haya un Ejército ni un Estado afganos, y no quieren libertad ni seguridad en esta tierra". Y ahora que estamos hablando de repliegue, cabe preguntarse: ¿Cuántos son los que piensan así? ¿Cuántos afganos prefieren ponerse del lado de los insurgentes para por fin expulsar a las tropas internacionales de territorio afgano y hacerse ellos con el control del país? ¿Qué ocurrirá cuando, dentro de unos años, Afganistán se quede a merced de los terroristas talibanes que están atentando contra los soldados de la ISAF?
Son cuestiones que, por el momento, nadie puede responder. Los primeros años de despliegue internacional el número de bajas no llegaba al centenar (aunque detrás de cada número hay una persona y cada muerte es dolorosa), pero a partir de 2005, las cifras comenzaron a crecer, siendo 2009 y 2010 los años en los que, hasta ahora, más muertes se han producido (521 y 711, respectivamente). Estas cifras se incrementaron a raíz de las primeras informaciones que anunciaban una retirada del contingente internacional desplegado en Afganistán. En 2009 ya se empezó a hablar de repliegue (aunque el anuncio oficial ha sido en 2011) y los talibanes aprovecharon la 'situación' para ganarse los 'favores' de la población afgana.
La batalla por los 'corazones y las mentes' la han ganado, por el momento, los terroristas talibanes. Y lo peor es que, a partir de ahora, cuando los afganos comprueben que los militares comienzan a abandonar el país, tendrán más claro que nunca que deben 'aliarse' con los que, también sin duda alguna, controlarán el país cuando ya no quede ningún soldado extranjero en Afganistán.
Sólo nos cabe esperar que sea precisamente la retirada la que haga que los talibanes, cuyo deseo era expulsar a las tropas extranjeras del país, desistan en su actitud de seguir asesinando. Pero eso es tan sólo un deseo. Veremos cómo es la realidad.


En otro orden de cosas y relacionado con la noticia anterior, encontramos este otro artículo en la misma revista y nuestra pregunta es: ¿ quien será el fotógrafo ?
A hombros de sus compañeros, el sargento primero, Joaquín Moya Espejo, muerto en combate en Afganistán, emprende su último viaje. El fotógrafo capta el momento, pero ¡ay! enfoca el objetivo de su cámara a la ministra de Defensa cuya imagen queda nítida, mientras que el féretro y quienes lo portan quedan difuminados
El objetivo desenfocadolunes, 07 de noviembre de 2011
Luego, los responsables cuelgan la foto en la red sin atender a las más mínimas consideraciones éticas, morales y periodísticas. Lo importante para él o ellos, no parece ser el soldado que ha caído en el cumplimiento de una misión militar en beneficio de todos los españoles; lo que de verdad les importa es que se vea cómo la titular de la cartera ministerial ha viajado a un país tan lejano, ha mirado fijamente a la cámara y ha puesto los labios fruncidos para demostrar su duelo.


Fuentes: http://www.ateneadigital.es/RevistaAtenea/REVISTA/articulos/GestionNoticias_6300_ESP.asp
http://www.ateneadigital.es/RevistaAtenea/REVISTA/articulos/GestionNoticias_6267_ESP.asp

Blindados RG-31

Francmi08

La empresa Santa Bárbara Blindados (SBB) y el Ministerio de Defensa han firmado el contrato para construir 20 vehículos blindados todo terreno RG-31 tipo pelotón (nueve ocupantes), que se ensamblarán e integrarán en la planta de SBB existente en Alcalá de Guadaíra (Sevilla).


Según han indicado a Europa Press fuentes de la empresa, estos vehículos se construyen en su casi total integridad en Suráfrica, pero se terminan de ensamblar, construir e integrar en la planta de Alcalá. Según publica el Boletín Oficial del Estado (BOE), en su resolución se explica que estos vehículos se destinarán a operaciones de misiones de paz en zona de operaciones y ha precisado que el presupuesto base de licitación es de 15,3 millones de euros, mientras que el valor estimado del contrato es de algo más de 16 millones.
En su anuncio, el BOE apunta que la fecha de adjudicación y formalización del contrato fue el 21 de octubre y se destacó que entre las ventajas de la oferta adjudicataria, el hecho de que "a lo largo de la negociación se puso de manifiesto que la oferta presentada por General Dynamics European Lands Systems (Santa Bárbara Sistemas SA) es adecuada para ejecutar la prestación especificada en los pliegos".
Según informado en su día el Gobierno, la adquisición de estos vehículos blindados tiene como objeto "asegurar las condiciones adecuadas de seguridad y protección de movimientos del personal desplazado en zona de operaciones para misiones internacionales de mantenimiento de la paz".
Para el Gobierno, la protección del personal de las Fuerzas Armadas hace preciso continuar dotando a las unidades destacadas del material idóneo para enfrentarse a las amenazas existentes en zona de operaciones, que consisten principalmente en artefactos explosivos improvisados (IED), armas convencionales de pequeño calibre y lanzadores de granada anticarro (RPG).
Por este motivo, y según apunta el Ejecutivo, es necesaria la adquisición de vehículos que cuenten con un blindaje que refuerce la seguridad ante ataques de fusiles de asalto y cargas explosivas bajo ruedas.


Fuente: http://www.europapress.es/andalucia/sevilla-00357/noticia-sbb-defensa-firman-contrato-20-blindados-rg-31-integran-planta-alcala-20111107173346.html

Llegada del Sargento Moya a España

Francmi08

La solemnidad y el dolor de los familiares y compañeros del sargento primero Joaquín Moya Espejo, fallecido este domingo en un ataque en Afganistán, han marcado el acto de homenaje celebrado en la Base Aérea de Torrejón de Ardoz (Madrid), que ha estado presidido por la ministra de Defensa, Carme Chacón, y el Jefe del Estado Mayor de la Defensa (JEMAD), general del Aire José Julio Rodríguez. 
La ministra y el JEMAD han acompañado al féretro desde Afganistán hasta la base de Torrejón, donde les esperaban los padres, hermanos y compañeros del fallecido, así como su viuda, sargento del Ejército de Tierra y compañera de la misma unidad que el militar fallecido, que pertenecía al Regimiento de Infantería Garellano 45, de la Brigada de Infantería Ligera San Marcial V, con sede en Vitoria.
Junto a ellos se encontraban esperando al avión, que ha aterrizado en Torrejón a las 16.15 horas, la presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, el ministro del Interior, Antonio Camacho, la portavoz del PP en el Congreso, Soraya Saénz de Santamaría, y el presidente de la Fundación IDEAS, Jesús Caldera, así como los Jefes de Estado Mayor del Ejército de Tierra (JEME), general Fulgencio Coll, y Aire (JEMA), general José Jiménez. 
Nada más bajar del avión, la ministra de Defensa, acompañada por el JEMAD, se ha dirigido a la familia del fallecido, a los que ha tratado de consolar, mientras el resto de autoridades permanecían solemnes, junto a una bandera de España que ondeaba a media asta. 
El cuerpo del sargento Moya ha sido trasladado desde el avión hasta un pequeño túmulo situado en la pista a hombros de sus compañeros de regimiento, entre ellos algunos de los que le han acompañado desde Afganistán, momento en el que los familiares han contenido su dolor a duras penas. 
Después, el arzobispo castrense Juan del Río ha dirigido un responso en el que ha lamentado la "violenta muerte" del militar cordobés y ha tratado de infundir aliento a sus seres queridos, en unos momentos en los que "parece que el mundo se derrumba y la vida no tiene sentido".  


"Hombre valiente al servicio de la paz
A ellos, les ha pedido que vuelvan los ojos "a la esperanza y a los valores que habitaban en el corazón" del sargento, "un hombre valiente" que ha trabajado "al servicio de la paz y de los derechos fundamentales". 
Un grupo de soldados trasladan
el féretro del Sargento Moya./ EFE
Tras las palabras del arzobispo, la ministra de Defensa ha impuesto sobre el féretro la Gran Cruz del Mérito Militar con Distintivo Rojo, que se entrega a fallecidos en actos de combate, y después el jefe de la Brigada San Marcial V ha entregado a la viuda, con su uniforme militar, la bandera de España que cubría el féretro y la boina de su esposo. Con el cuerpo de nuevo a hombros de sus compañeros frente a los familiares y amigos, su viuda se ha despedido lanzando un beso, tras permanecer cuadrada frente al féretro mientras sonaba por última vez el himno de España.
Por expreso deseo de la familia, no se celebrará funeral de Estado, sino que se hará en la intimidad en Córdoba, hacia donde se dirigirá el cuerpo una vez se le practique la autopsia en Madrid. Moya Espejo, que formaba parte del Equipo Operativo de Asesoramiento y Enlace (OMLT) que instruye al Ejército Nacional Afgano (ANA) en la provincia de Badghis, era natural de Córdoba, tenía 35 años y era padre de un hijo de 12 años. El ataque que se saldó con su muerte tuvo lugar al noroeste de Ludina, cuando una unidad del Ejército afgano estaba desplegada en una loma, junto al equipo de mentores españoles y un equipo de tiradores de precisión que protegía a las unidades que progresaban por el valle. 
En ese momento se recibió fuego de armas ligeras desde una posición lejana y el sargento primero Joaquín Moya Espejo, que iba equipado con su correspondiente chaleco antibalas, fue alcanzado en el tórax por un disparo, según detalló Defensa.  
El sargento primero fue evacuado en un helicóptero norteamericano al hospital Role 2 de Bala Murghab y entró en parada cardiorrespiratoria durante el vuelo, certificándose su fallecimiento cuando llegó al centro hospitalario Role 2 de Bala Murghab. Esta es la primera víctima mortal por arma de fuego durante un hostigamiento en Afganistán desde que las Fuerzas Armadas españolas iniciaran su misión en ISAF en enero de 2002. Desde entonces y hasta hoy habían fallecido en Afganistán 97 militares españoles y dos intérpretes. De los 97 fallecidos, 79 fueron en accidentes aéreos (Yak-42 y Cougar), 14 en ataques de la insurgencia (12 de ellos con IED's), dos en accidentes de tráfico y dos por causas naturales.


Despedida en Afganistán
Los militares españoles en Afganistán despidieron al sargento primero Joaquín Moya, cordobés de 35 años y fallecido durante un ataque insurgente en la localidad de Ludina, en un acto solemne celebrado en la base de Herat y presidido por la ministra de Defensa, Carme Chacón. La ceremonia de despedida se celebró en un hangar improvisado del aeropuerto de Herat, en las proximidades de la base española, en un ambiente de dolor y tristeza. 


Tras un breve oficio religioso, sus compañeros introdujeron el féretro con los restos mortales del sargento en el avión de la Fuerza Aérea Española que le traslada a Madrid, y en el que viaja la ministra de Defensa, junto con el jefe del Estado Mayor de la Defensa (JEMAD), general José Julio Rodríguez. 
Una bandera española cubría el féretro del militar fallecido mientras se oficiaba el funeral religioso ante unos 300 militares. Durante la ceremonia, el brigadier italiano Luciano Portolano, jefe del Mando Regional Oeste (RC West) de ISAF, le impuso la Medalla de la OTAN a título póstumo. 
A su llegada a la ciudad afgana, Chacón ha lamentado la muerte del  militar español y ha animado a las tropas allí desplegadas a seguir trabajando "con el mismo valor y con la misma entrega" porque, aunque la misión en el país asiático está "en la cuenta atrás", todavía "hay peligro". 
En este sentido, la titular de la cartera de Defensa ha apuntado que la misión se encuentra en su última etapa, ya que está previsto que a finales de este año comience la transferencia de responsabilidades a las autoridades afganas en la provincia de Badghis. "Ello será posible gracias a vuestro excelente trabajo en la reconstrucción del país y en la formación de las fuerzas de seguridad afganas", ha apuntado. 



Chacón se ha reunido con el jefe de la FSB de Heart, coronel Javier Carramiñana, y con el jefe del PRT español en Qala-i-Naw, coronel Félix Eugenio García Cortijo, y posteriormente se ha dirigido al contingente desplegado en Herat. 
Allí, les ha transmitido a los militares españoles el apoyo, admiración y gratitud del Rey don Juan Carlos y ha denunciado que "los que han asesinado al sargento primero Moya no quieren que haya un Ejército ni un Estado afganos, y desde luego no quieren que haya libertad ni seguridad en esta tierra".

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